lunes, 11 de mayo de 2026

Balance crítico de la gestión del patrimonio; tres décadas después de la Exposición "Vivir las ciudades históricas".

 Naturaleza devorando la historia: San Pedro en el mañana. La IA recrea el colapso de la Iglesia de San Pedro si continúa el abandono. 


«¿El futuro de la Iglesia de Santo Domingo de Úbeda? 😮 Una IA recrea cómo se vería el templo si no se frena su deterioro. Una llamada urgente para salvar nuestro patrimonio. 👇 #Úbeda #PatrimonioEnPeligro» 

Juan Ángel López Barrionuevo


Ruina silenciosa: el fracaso de la gestión patrimonial en Úbeda


La iglesia de Santo Domingo de Silos en Úbeda personifica hoy la tragedia del patrimonio que se desvanece por la desidia. Lo que a finales de los años 80 del siglo XX fue un centro activo de creación bajo el modelo de la Escuela Taller, hoy es un eco de abandono. El templo, que llegó a ser el escenario de la vanguardista exposición "Vivir las ciudades históricas" en 1996, ha pasado de ser un "envase reciclable" lleno de vida a un contenedor vacío. A pesar de los esfuerzos de la Unión de Cofradías, la realidad actual es una radiografía hiriente: una joya arquitectónica condenada al olvido donde el esplendor de su artesonado languidece frente a la falta de un proyecto sólido que detenga su ruina silenciosa.
El contraste entre el pasado y la desidia del presente es la crónica de cómo la falta de gestión condena a una joya que, hace no tanto, latía con vida propia. A finales de la década de 1980, el edificio parecía haber esquivado su sentencia. Cedida al Ayuntamiento, la iglesia gozaba de una salud envidiable como sede de carpintería. No era un museo inerte; era un espacio vivo donde el aroma a madera y el oficio manual convivían con las bóvedas antiguas. El mantenimiento diario garantizaba que el deterioro no hiciera mella en sus muros, manteniendo el rompecabezas benedictino de la plaza perfectamente ensamblado.
Sin embargo, esta agonía no es un caso aislado de infortunio, sino el síntoma de una enfermedad más profunda que asola el patrimonio ubetense. A pocos metros, la Iglesia de San Pedro se erige como un monumento a la desidia eclesiástica y la parálisis institucional. Incluida con deshonor en la Lista Roja de Hispania Nostra, San Pedro es hoy el testimonio de un fracaso compartido. Su cierre al culto y al público no fue más que el preludio de un abandono sistemático por parte de la Iglesia, que ha permitido que los proyectos de rehabilitación se conviertan en promesas incumplidas y expedientes olvidados en cajones oficiales. Mientras la estructura se resiente, el silencio de sus propietarios resulta atronador, delegando en el tiempo una demolición que la piqueta no se atrevió a ejecutar.
1996 fue el cenit de la ironía.
En abril de aquel año, el concejal Aurelio Valladares convirtió a Santo Domingo en el "envase reciclable" para una muestra de la Fundación La Caixa. Aquel evento fue un espejismo. Mientras los visitantes paseaban entre fotografías de 26 metrópolis lejanas, las piedras de Santo Domingo ya empezaban a lanzar sus primeros sollozos. La paradoja era hiriente: necesitábamos el reclamo de ciudades exóticas para entrar en un templo propio cuya mayor exposición no eran las fotos, sino el artesonado de pares y nudillo que las sostenía. Aquel abril, mientras sorteábamos las destripadas capillas del Señor de la Salud y de Jesús Nazareno, la belleza del contenedor superaba con creces a la del contenido.
La tragedia silenciosa se agrava al mirar el eje que forman estos templos maltratados. Si Santo Domingo sufre la falta de un uso estable, San Pedro padece la desatención de una institución que parece haber dado la espalda a su legado histórico en favor de una gestión puramente burocrática. ¿Cómo es posible que en una ciudad Patrimonio de la Humanidad, dos de sus pilares medievales estén sentenciados por el desinterés? Resulta doloroso recordar que, si los alemanes fueron capaces de reconstruir la arrasada Dresde tras los bombardeos, en Úbeda parecemos incapaces de conservar lo que ya estaba en pie.
Hoy, tanto Santo Domingo de Silos como San Pedro son gritos de auxilio en el corazón del casco histórico. Aquella exposición de hace treinta años nos recordó que somos capaces de admirar el urbanismo del mundo mientras dejamos que las paredes que nos definen se desmoronen. El "rompecabezas roto" de nuestra historia no se arreglará con parches temporales ni con la inclusión en listas de peligro, sino con una voluntad real de las instituciones —civiles y religiosas— para rescatar estas piedras de la "fullera inmortalidad" del olvido. El tiempo se agota, y con él, la posibilidad de que el envase vuelva a ser, algún día, reciclable. Las respuestas de la IA pueden contener errores. Más información 1996: El cenit de la ironía
Fue precisamente en ese periodo de vitalidad cuando se produjo el momento de máxima ironía histórica. En abril de 1996, el concejal Aurelio Valladares tuvo la "sabiduría torera" de convertir esta parroquia en el "envase reciclable" para la exposición "Vivir las ciudades históricas", organizada por la Fundación La Caixa.
Aquel evento fue un espejismo de modernidad. Mientras los visitantes paseaban entre "resultonas" fotografías y diaporamas de 26 metrópolis lejanas, las piedras berroqueñas de Santo Domingo ya empezaban a lanzar sus primeros "sollozos" en las noches de luna llena. La paradoja era hiriente: los ubetenses necesitábamos el reclamo de ciudades exóticas para entrar en un templo propio cuya mayor exposición no eran las fotos de fuera, sino el parcheado artesonado de pares y nudillo que las sostenía. Aquel abril, mientras sorteábamos las destripadas capillas del Señor de la Salud y de Jesús Nazareno, la belleza del contenedor superaba con creces a la del contenido. El declive del "envase"
La tragedia silenciosa comenzó diez años después de aquel brillo efímero. Tras ser cedida a la Unión Local de Cofradías para su supuesta puesta en valor, el templo entró en una década de declive alarmante. Lo que en 1996 era un edificio capaz de albergar la vanguardia cultural, hoy languidece en un estado crítico.
La "fullera inmortalidad" que buscaron los antiguos ubetenses al ligar su nombre a estas capillas parece hoy aventada al viento como las pavesas de una fogata. Resulta doloroso recordar que, si los alemanes fueron capaces de reconstruir la arrasada Dresde tras los bombardeos, en Úbeda parecemos incapaces de conservar lo que ya estaba en pie. Santo Domingo ya no es un envase reciclable; es un grito de auxilio en el corazón del casco histórico. Aquella exposición de hace treinta años nos recordó que somos capaces de admirar el urbanismo del mundo mientras dejamos que las paredes que nos definen se desmoronen por dentro.
Crónica de un martes de abril (1996)


Un caluroso martes cualquiera del presente mes de abril, acompañado de mi padre, visité la exposición "Vivir las ciudades históricas", organizada y patrocinada por la Fundación La Caixa.

"Debo dejar constancia de la sabiduría torera del concejal Aurelio Valladares al elegir esta desahuciada iglesia como 'envase reciclable' para la muestra. Mientras las piedras berroqueñas del casco ubetense sollozan por la clausura de este templo medieval, nosotros solo tuvimos ojos para admirar el parcheado artesonado de pares y nudillo y los macizos contrafuertes del techo". Las mustias piedras berroqueñas engarzadas en los edificios del casco histórico "ubedí" todavía sollozan a moco tendido durante las neblinosas noches de luna llena, lamentando la desdichada clausura de este medieval templo. Con todo el respeto debido a la magnífica colección de resultonas fotografías y pedagógicos diaporamas con imágenes de 26 lejanas metrópolis que forman la exposición de la Caixa, declaro que nosotros, sólo tuvimos ojos para admirar el parcheado artesonado de pares y nudillo y los macizos contrafuertes del techo. En el transcurso de la visita, mientras paseábamos sorteando las destripadas capillas del Señor de la Salud, la de Jesús nazareno, el altar de San Marcos, no pude resistir la tentación de atisbar en la oscuridad para exorcizar la fascinante memoria del presbítero Alvaro de Torres y de los demás inocentes ubetenses, de ambos sexos, que confiaron en descubrir la fullera inmortalidad humana ligando su honesto nombre a una de las capillas enclavadas en la nave de esta arruinada parroquia. "Vanidad de vanidades y todo vanidad" (Ecl. 1.2) nos dice la biblia acerca de los papeles y las efímeras glorias de nuestro hedonista mundo. Lo mosqueante es que en 1996, los ubetenses tengamos que recurrir a un zahorí para encontrar las vaporosas huellas de nuestro pasado, aventadas al viento como las pavesas de una fogata. Si los alemanes consiguieron reconstruir la arrasada Dresde (Sajonia), arteramente bombardeada por los aviones británicos -¡Gibraltar español!- en 1945, no veo porque razón, los ubetenses no vamos a ser capaces de armar las piezas del rompecabezas benedictino de la plaza de Santo Domingo. Publicado el 19 de Abril de 1.996 en el Semanario La Loma José Angel Montero Larubia El rompecabezas roto
Aquella exposición fue un espejismo. El autor se preguntaba entonces: "Si los alemanes consiguieron reconstruir la arrasada Dresde en 1945, ¿por qué los ubetenses no vamos a ser capaces de armar las piezas del rompecabezas benedictino de la plaza de Santo Domingo?".
La respuesta, décadas después, es desalentadora. Diez años después de aquella muestra, el templo fue cedido a la Unión Local de Cofradías. Lo que debía ser una puesta en valor se ha traducido en un declive alarmante. Hoy, el estado de mantenimiento es crítico. Aquella iglesia que fue taller y sala de exposiciones hoy languidece, recordándonos que parecemos incapaces de valorar nuestro pasado sin ayuda externa.
Santo Domingo ya no es un envase reciclable; es un grito de auxilio en el corazón de Úbeda. El rompecabezas sigue ahí, pero sus piezas, como las ilusiones de 1996, están cada vez más desgastadas por el olvido. A modo de Conclusión. En definitiva, la agonía de Santo Domingo y San Pedro es la radiografía de un fracaso compartido. No podemos permitir que la desidia convierta a Úbeda en un museo de fachadas vacías mientras su alma se desmorona por dentro. Es hora de decidir si queremos ser la generación que salvó su historia o la que se limitó a contemplar, con los brazos cruzados, cómo se desvanecía su memoria.
Mientras otros templos como San Lorenzo han logrado pasar a la "Lista Verde" gracias a la gestión privada y fundaciones, Santo Domingo y San Pedro siguen atrapados en un bucle de promesas incumplidas y trámites administrativos lentos.
📍 Dato de contexto: Las obras en otros edificios emblemáticos, como el Hospital de Santiago, avanzan a buen ritmo (20% de ejecución en abril de 2026), lo que acentúa el sentimiento de agravio comparativo respecto a estas iglesias.
Desaparecido Retablo del Altar Mayor de la Iglesia de San Pedro. Década de 1920. Foto Archivo Gabriel Delgado Juan. Mejorada con IA.

Desaparecido Retablo del Altar Mayor de la Iglesia de Santo Domingo de Úbeda Década de 1920. Foto Archivo Gabriel Delgado Juan. Mejorada con IA.

Desaparecido Retablo de la Capilla del Cristo de la Salud. Santo Domingo Década de 1920. Foto Archivo Gabriel Delgado Juan. Mejorada con IA.
Con IA he querido dar movimiento a esta fotografía que muestra el estado del interior de la Iglesia de Santo Domingo de Úbeda en la década de 1940, tras los tristes sucesos acaecidos años anteriores( el edificio fue restaurado en los años 60-70 por Francisco Prieto Moreno y José Antonio Llopis Solbes). Archivo de José Manuel Almansa Moreno.



Fuentes Documentales y Archivos Expedientes de la Escuela Taller (Años 80): Archivos del Ayuntamiento de Úbeda sobre la rehabilitación de Santo Domingo de Silos como sede de carpintería y forja. Catálogo de la Exposición "Vivir las ciudades históricas" (1996): Documento clave que posicionó al templo como referente de vanguardia y reutilización de espacios. Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Úbeda (PEPUH): Normativa local que detalla el grado de protección de estos inmuebles. Organismos de Alerta y Protección Lista Roja de Hispania Nostra: Registro donde figura la Iglesia de San Pedro debido a su "estado de abandono y peligro de derrumbe". Inventario del Patrimonio Artístico de la Iglesia Católica: Para contrastar la responsabilidad de la Diócesis de Jaén en el mantenimiento de San Pedro. Declaración de Úbeda como Patrimonio de la Humanidad (UNESCO): Documentación de 2003 que obliga a un compromiso de conservación integral del entorno. Referencias Bibliográficas y Prensa Guía Artística de Úbeda: Obras de historiadores locales (como Juan Ramón Martínez Elvira o Arsenio Moreno Mendoza) para describir el artesonado mudéjar de Santo Domingo. Hemeroteca del Diario JAÉN e Ideal: Reportajes sobre el cierre de las escuelas taller y la evolución del deterioro en la última década. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: Informes técnicos históricos sobre la arquitectura románica y mudéjar de estos templos.

 

lunes, 4 de mayo de 2026

Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda "2026: Un Nuevo Horizonte para la Fachada de Esteban Jamete".

 Juan Ángel López Barrionuevo. 



Esta fotografía muestra la fachada principal de la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda, Jaén.Biblioteca Tomás Navarro Tomás +1

Esta imagen de principios del siglo XX,  pertenece a una serie de fotografías realizadas por el historiador del arte y arqueólogo Manuel Gómez-Moreno. Su trabajo documental es fundamental para el estudio del patrimonio arquitectónico español, especialmente en la región de Andalucía.

En este presente texto detallo el estado de conservación, autoría y los próximos proyectos de restauración integral (2025-2026) de la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda, una joya del Renacimiento español diseñada por Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. Se destaca la intervención en la fachada plateresca de Esteban Jamete, el simbolismo de poder de Francisco de los Cobos y la consolidación estructural de la cúpula y cubiertas para frenar el deterioro. 


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"2026: Un Nuevo Horizonte para la Fachada de Esteban Jamete".


La fachada de la Sacra Capilla del Salvador de Úbeda, joya del Renacimiento español situada en la Plaza Vázquez de Molina, presenta retos de conservación propios de su antigüedad y material, habiéndose aprobado importantes proyectos para su restauración integral a partir de finales de 2025 y durante 2026. 


Detalle de las antiguas casas de la Plaza Padre Antonio y de la Sacra Capilla de El Salvador. Foto de Leopoldo Torres Balbás. https://xn--institutoestudiosmadrileos-4rc.es/.../t-8.../ Principio del siglo XX.




Aquí se detallan los aspectos solicitados:


1. Estado de Conservación (Actualizado a 2026)

  • Deterioro por agentes externos: La piedra caliza, habitual en Úbeda, sufre desgaste debido a la erosión, contaminación y cambios de temperatura, lo que ha provocado la pérdida de definición en detalles escultóricos de la fachada plateresca.

  • Necesidad de intervención: Se ha evidenciado la necesidad de actuaciones de emergencia para la estabilización estructural y estanqueidad en el conjunto.

  • Restauraciones inminentes: A finales de 2025, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Jaén dio luz verde al Proyecto de restauración del Conjunto Monumental de El Salvador. Este plan incluye específicamente la restauración de la fachada sur y otras mejoras estructurales.

2. Autoría y Ejecución

La fachada es el resultado de la colaboración entre varias figuras clave del siglo XVI:

  • Trazas Arquitectónicas: Diseñada inicialmente bajo la dirección de Diego de Siloé (quien concibió el conjunto), fue continuada y ejecutada por Andrés de Vandelvira a partir de 1540.

  • Escultura y Decoración: La detallada portada plateresca se atribuye al escultor francés Esteban Jamete (también conocido como Jamete de Orleans), quien plasmó el complejo programa iconográfico.

  • Diseño Iconográfico: Se cree que la compleja temática de la fachada fue dirigida por el deán don Fernando Ortega, amigo personal de Francisco de los Cobos

3. Simbolismo y Fachada

La fachada occidental, que da a la plaza, funciona como un mensaje de "propaganda" personal de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V, mezclando la fe religiosa con su poder terrenal: 

  • Temática Funeraria y de Poder: Al ser un panteón familiar, la fachada alude a la muerte, la fama, la gloria familiar y la redención a través de Cristo Salvador.

  • La Transfiguración: El tema central es la Transfiguración de Cristo, simbolizando la esperanza en la resurrección y la gloria divina.

  • Elementos Platerescos: Se observan escudos de armas de los Cobos y Molina, figuras humanas, motivos mitológicos y decoración de grutescos, típicos del plateresco español, que exaltan el triunfo y la eternidad del linaje

4. Futuras Restauraciones (2026 en adelante)

  • Proyecto de Restauración Integral: El proyecto aprobado abarca la consolidación de la nave, la restauración de la fachada sur, y la mejora de la accesibilidad.

  • Recuperación de elementos: Se contempla la recuperación de la basa original de la reja diseñada por Francisco de Villalpando.

  • Financiación: Estas obras se enmarcan en los planes de conservación de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, con el aval de la Junta de Andalucía.

 Restauración de la Cúpula Mayor y Pinturas

La cúpula de casetones de la rotonda es uno de los elementos centrales del actual plan de conservación.

  • Pinturas murales: Aunque se realizó una restauración importante en 2003 por la empresa Tekné, el nuevo proyecto contempla la consolidación del interior de la nave.

  • Elementos decorativos: La cúpula cuenta con ángeles rococó y decoración de rocalla. Los trabajos actuales se enfocan en la limpieza de estos elementos y la recuperación de su esplendor original.

  • Linterna: Se han proyectado intervenciones específicas en la linterna central para asegurar su estabilidad y correcta iluminación natural. 


🏠 Cubiertas y Tejados

El mantenimiento de los tejados es crítico para evitar humedades que dañen el interior renacentista.

  • Proyecto de 2025: Incluye la restauración de faldones, cubiertas y la torre.

  • Antecedentes: Sigue la línea de intervenciones históricas (1956, 1972) que buscaron detener el deterioro estructural.

  • Objetivo actual: Asegurar la estanqueidad total del edificio para proteger el retablo de Berruguete y las pinturas de la cúpula


Esta fotografía muestra el retablo mayor original de la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda (Jaén)  Esta imagen específica se encuentra catalogada en el Archivo ABC, identificada aproximadamente hacia el año 1935.



Espacio para el "San Juanito" de Miguel Ángel 


Uno de los hitos más esperados es la adecuación de un espacio museográfico en el Hospital de los Honrados Viejos del Salvador. Este lugar albergará permanentemente la escultura del San Juanito, única obra de Miguel Ángel en España, tras su restauración y paso temporal por el Museo del Prado.


Fuentes Clásicas y de Referencia

  • Almansa Moreno, J. M. (2005). Guía completa de Úbeda y Baeza. Úbeda: El Olivo.

  • Chueca Goitia, F. (1954). Andrés de Vandelvira. Madrid: Instituto Diego Velázquez.

  • Ruiz Prieto, M. (1906). Historia de Úbeda. (Obra de referencia para el contexto histórico de la ciudad).

Arquitectura y Escultura (Vandelvira y Jamete)

  • Cámara Muñoz, A. (1990). Vandelvira. Madrid: Akal. (Fundamental para entender la ejecución técnica y las trazas).

  • Galera Andreu, P. A. (1992). Andrés de Vandelvira. Jaén: Diputación Provincial de Jaén.

  • Longhi, S. (2000). Esteban Jamete en el Salvador de Úbeda. Jaén: Instituto de Estudios Giennenses. (Clave para el análisis de la escultura plateresca).

Simbolismo e Iconografía

  • Galera Andreu, P. A. (1998). La Sacra Capilla del Salvador de Úbeda: programa iconográfico y sentido funerario. Jaén: Universidad de Jaén.

  • Morales, A. J. (1996). La arquitectura del Renacimiento en España. Madrid: Cátedra.

Conservación y Actualidad (Contexto 2025-2026)

  • Junta de Andalucía. (2025). Informes de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Jaén. (Referencia para las aprobaciones de restauración).

  • Fundación Casa Ducal de Medinaceli. (Página oficial). Datos actualizados sobre la titularidad y proyectos de mantenimiento del panteón.

  • Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Úbeda. Anexos sobre protección del Patrimonio Histórico.



domingo, 3 de mayo de 2026

• Más allá de la destrucción: Hacia una memoria histórica completa en Úbeda (1936) Lo que las fotos no cuentan

 

  • Más allá de la destrucción: Hacia una memoria histórica completa en Úbeda (1936) Lo que las fotos no cuentan

Juan Ángel López Barrionuevo.


Resumen:

El artículo aboga por una visión matizada de la destrucción del patrimonio religioso en Úbeda durante 1936, superando la narrativa que se limita exclusivamente al relato de la violencia iconoclasta, frecuentemente compartida en redes sociales como el grupo "Fotos de Úbeda". Aunque reconoce el saqueo de julio y agosto de ese año, el texto argumenta que omitir los esfuerzos de salvaguarda y ocultación resulta en una historia parcial y sesgada, cercana a la propaganda.

Por tanto, se propone incorporar las "zonas grises", destacando los actos de valentía civil y política que protegieron el tesoro artístico. Completar el relato con estas acciones de protección se considera un acto de justicia histórica y memoria democrática necesario para reflejar la complejidad del conflicto, evitando visiones simplistas.

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  • Más allá de la destrucción: Hacia una memoria histórica completa en Úbeda (1936) Lo que las fotos no cuentan



La escultura de San Juanito de Úbeda es la única obra documentada de Miguel Ángel Buonarroti en España. (Foto Archivo Gabriel Delgado Juan). 
Historia y restauración 
Esta pieza de juventud (h. 1495-1496) llegó a nuestro país como un regalo de Cosme I de Médicis a Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V. 
● Destrucción: Fue gravemente dañada en julio de 1936, al inicio de la Guerra Civil, quedando reducida a 17 fragmentos tras ser quemada y golpeada.
● Intervención: La restauración en el Opificio delle Pietre Dure de Florencia duró casi 20 años y empleó tecnologías de vanguardia como la reconstrucción virtual 3D y el uso de láser para la limpieza.
● Exposición: Tras su recuperación, se exhibió en el Museo del Prado de marzo a septiembre de 2015 como "obra invitada" antes de regresar a su ubicación actual.


La destrucción de patrimonio religioso en Úbeda durante 1936 fue un hecho histórico violento, reflejo de la persecución y el conflicto de la época. Si bien documentar estas pérdidas es un ejercicio necesario de memoria, limitar la narrativa exclusivamente a la destrucción ofrece una visión parcial y descontextualizada.


Muy a menudo, en espacios como el grupo de Facebook "Fotos de Úbeda", gestionado por Diego Godoy, se rescata la memoria visual de la ciudad, pero frecuentemente se cuenta esta historia "a medias" al omitir los esfuerzos de salvaguarda, ocultación y protección que también existieron. Es necesario trascender ese relato único incorporando las "zonas grises": aquellos actos de valentía civil y política que permitieron preservar parte de nuestro tesoro artístico. Es recomendable visibilizar estas "zonas grises" y no limitar el relato a una narrativa sesgada que roza la propaganda franquista.



Para no caer en una narrativa simplista o de tinte propagandístico franquista, es esencial visibilizar la labor de quienes, en pleno conflicto, arriesgaron todo por salvar nuestro tesoro artístico. Completar el relato con estas "zonas grises" es un acto de justicia histórica necesario para superar la visión parcial de la destrucción.



La perspectiva de que la memoria histórica de Úbeda en 1936 requiere un enfoque matizado es fundamental para comprender la complejidad de ese periodo. Si bien los meses de julio y agosto de 1936 supusieron un brote iconoclasta violento con el saqueo y destrucción de gran parte del patrimonio eclesiástico y religioso de la ciudad, el relato histórico es más rico cuando incorpora las acciones de salvaguarda.


Limitar la narrativa a los destrozos, a menudo rescatados en redes sociales como se refleja periódicamente en el grupo de Facebook de Fotos de Úbeda sin el contexto completo, puede derivar en una visión sesgada. La verdadera memoria histórica, alineada con la Ley de Memoria Democrática 20/2022, no solo busca recordar la violencia, sino también reconocer los esfuerzos de salvaguarda, ocultación y protección del tesoro artístico que existieron, incluso en un contexto de desorden.


La historia "a medias": los esfuerzos de protección

 En las fotografías siguientes el relato suele centrarse solo en la destrucción, omitiendo que también hubo una movilización organizada para evitar un desastre mayor.
 ● 🛡️ Junta de Protección del Tesoro Artístico: Creada por el gobierno republicano el 23 de julio de 1936 para recoger y poner a salvo obras de arte en depósitos seguros.
 ● Inventario y rescate: Gracias a estas juntas, se salvaron y devolvieron más de 27,000 obras en toda España. 3
● Casos de supervivencia: En la Sacra Capilla del Salvador, la escultura central del Salvador se salvó porque los asaltantes no pudieron arrancarla del muro. 
● Salvaguarda local: En Jaén y Úbeda existieron esfuerzos específicos para documentar y esconder piezas ante el avance del conflicto. La memoria visual de Úbeda es rica, pero recuperarla implica reconocer tanto lo que se perdió como a quienes arriesgaron su vida para proteger lo que hoy todavía podemos admirar.











Los protagonistas de la salvaguarda

Aunque el conflicto cobró piezas incalculables, como el San Juanito de Miguel Ángel (que quedó reducido a fragmentos), la labor de estas figuras evitó una pérdida total.


Miguel Campos Ruiz, junto con otras "fuerzas vivas" locales, arriesgó su seguridad durante la Guerra Civil (1936-1939) para salvar el patrimonio artístico de Úbeda, destacando su labor en la ocultación y catalogación de bienes de la Sacra Capilla del Salvador y la protección de piezas en San Nicolás ante el expolio incontrolado.

Acciones clave de Miguel Campos Ruiz y defensores del arte en Úbeda:

  • Informe de 1938: Campos Ruiz documentó el estado de los templos y obras, especialmente en El Salvador, demostrando que no todo el patrimonio fue destruido en los primeros días de la guerra.

  • Ocultación de obras: Ante el saqueo, se escondieron piezas artísticas a espaldas de la Capilla del Salvador, preparando inventarios para su salvaguarda.

  • Conservador: Fue conservador de la Capilla del Salvador y utilizó su posición para intentar proteger el patrimonio renacentista ubetense.

  • El "San Juanito": A pesar de los esfuerzos, obras como el San Juanito atribuido a Miguel Ángel fueron destruidas en 1936.

A pesar de los esfuerzos, gran parte del patrimonio escultórico pasionista fue perdido.

  • Pérdidas principales: Imágenes veneradas como el Cristo de la Caída (atribuido a José de Mora), el Cristo de la Lengua, el Cristo del Pozo, la Virgen del Gavellar, así como retablos y archivos documentales.



  • Contexto de destrucción: A partir del 21-26 de julio de 1936, se produjeron ataques organizados y espontáneos contra iglesias y conventos, motivados por un fuerte sentimiento anticlerical. Este fuerte sentimiento anticlerical que estalló en Úbeda y en el resto de España en 1936, especialmente tras el golpe de Estado de julio, no fue un fenómeno espontáneo, sino la culminación de una larga trayectoria histórica de tensiones sociales, políticas e ideológicas. Se produjo por una acumulación de factores que llevaron a amplios sectores progresistas y obreros a percibir a la Iglesia Católica como una institución enemiga del progreso y aliada de las clases dominantes.

  • Miguel Úbeda Pastor: Conservador vinculado a instituciones nacionales que participó activamente en las redes de protección del patrimonio durante el conflicto.

  • La Junta Delegada de Jaén: Organismo republicano que coordinó la recogida y el depósito de obras en lugares seguros de la provincia, como iglesias convertidas en almacenes vigilados.

  • José Antonio Mesa Beltrán: Investigador contemporáneo cuya obra La destrucción y la salvaguarda del "tesoro artístico" de Jaén rescata los nombres de los "garantes" que, desde la retaguardia, protegieron cuadros, sillerías y archivos.

  • Vecinos y milicianos concienciados: A pesar de los brotes violentos, hubo sectores populares y milicias que, bajo directrices de la Junta, ayudaron a trasladar y ocultar bienes para evitar el saqueo o su fundición.



💡 Un dato clave: La labor de protección fue tan técnica que, tras la guerra, el nuevo régimen utilizó los propios libros de registro e inventarios creados por los "garantes" republicanos para clasificar y devolver las obras.

La labor técnica de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico, creada por el gobierno republicano en julio de 1936, fue tan meticulosa que los inventarios, fichas, fotografías y libros de registro que elaboraron para salvar las obras de los bombardeos y el saqueo fueron utilizados posteriormente por el régimen franquista para su propia gestión. (https://ethic.es/cajas-espanolas-como-republica-puso-a-salvo-tesoro-artistico-espanol).

"Mujeres de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico restaurando tapices en el Colegio del Patriarca (Valencia) durante la Guerra Civil Española (1936-1939)." Archivo IPCE."


En el caso de Úbeda, esto fue vital para recuperar el esplendor de piezas que habían sido ocultadas o trasladadas para evitar su destrucción durante el vandalismo.

  • La labor técnica republicana: Ante el riesgo de bombardeos y pillaje, el gobierno republicano creó la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico (JTA). Esta institución, lejos de destruir, catalogó, fotografió y embaló meticulosamente miles de obras, creando inventarios detallados y depositándolas en lugares seguros como el Museo del Prado (antes de su traslado a Valencia/Ginebra).

  • Aprovechamiento por el franquismo: Tras la guerra, el régimen franquista creó el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (SDPAN) el 22 de abril de 1938. Este organismo asumió el control de los depósitos republicanos y utilizó la documentación, actas y registros creados por la JTA para clasificar y devolver las obras.

Contexto de la desaparición:

En julio y agosto de 1936, como he reflejado anteriormente se produjeron asaltos a los templos ubetenses, donde muchas imágenes fueron quemadas o destruidas en la vía pública. Posteriormente, la "rapiña" y el interés de coleccionistas, sumado a la caótica gestión de los bienes incautados (incluso los intervenidos por la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico), provocó que muchas piezas no regresaran. La violencia iconoclasta inicial de julio y agosto de 1936 derivó posteriormente en una dispersión y pérdida de bienes a través del expolio y una gestión ineficiente de lo incautado.

A continuación, se detallan los puntos mencionados y la situación del patrimonio ubetense en ese contexto:

  • Destrucción en Julio-Agosto 1936: Tras el inicio de la Guerra Civil, muchas iglesias de Úbeda (San Pablo, Santa Clara, Santo Domingo) sufrieron asaltos y quemas de imágenes en la vía pública.

  • Retablo de Pedro Machuca (Santa María): La tabla de La Piedad de Pedro Machuca, componente del retablo del desaparecido altar de San Ildefonso en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, se salvó de la destrucción directa, pero fue incautada y posteriormente, en gran parte gracias a los esfuerzos de salvaguarda del patrimonio, pasó a custodia en el Museo de la Catedral de Jaén, no regresando a su lugar original.

  • Relieve del Santo Entierro (Capilla del Camarero Vago - San Pablo): Esta capilla funeraria del siglo XVI sufrió graves daños. Se documenta que el único fragmento que sobrevivió del relieve del Santo Entierro de Cristo fue trasladado, por error de gestión en los años 40 (en el contexto de la reubicación de piezas de "regiones devastadas"), a la iglesia de San Pablo en Baeza, sin que conste su regreso a Úbeda.

  • Retablo y bienes del Hospital de Santiago: El imponente retablo mayor de la capilla del Hospital de Santiago, obra de gran mérito con esculturas y relieves de la Pasión, fue desmantelado y saqueado, siendo sus esculturas y pinturas vendidas durante el conflicto bélico de 1936, fuera de España. El retablo actual que se encuentra en la iglesia del hospital es una reconstrucción posterior utilizando restos de otras sillerías y retablos (de Santa María, El Salvador y del propio Hospital), y no el original de 1936.

  • La "Rapiña" y los "Coleccionistas": El caos organizativo, especialmente en los primeros meses de la contienda, permitió que obras de arte de gran valor fueran sustraídas por particulares, incrementándose la rapiña más allá de la destrucción ideológica inicial. A pesar de los esfuerzos de organismos como la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico (creada en agosto de 1936), muchas piezas desaparecieron en el mercado negro o colecciones privadas.

El informe de Miguel Campos Ruiz en 1938 es una fuente clave que documenta el estado de los templos y los bienes tras esos dos años de conflicto, confirmando la pérdida definitiva de un alto porcentaje del mobiliario litúrgico y artístico ubetense del siglo XVI. https://www.investigart.com/2021/09/21/proteccion-salvaguarda-patrimonio-guerra-civil-espanola/



Dato clave: Muchas de las obras que hoy admiramos en Úbeda no están ahí por milagro, sino por decisiones políticas y personales valientes tomadas entre julio de 1936 y 1939.

Para concluir, es imperativo que la historiografía local y la divulgación en redes sociales evolucionen hacia un relato integral. No se trata de negar la violencia iconoclasta, sino de iluminar los actos de resistencia cultural que ocurrieron simultáneamente. Al rescatar las figuras de aquellos ciudadanos y autoridades que protegieron el arte bajo el fuego, no solo cumplimos con el rigor académico, sino que honramos una memoria democrática que entiende el patrimonio como un nexo de unión y no como un arma arrojadiza. Solo así, superando el reduccionismo de la destrucción, Úbeda podrá reconciliarse con su pasado y ofrecer una historia completa, justa y profundamente humana. Hacia una Memoria Completa, investigadores locales y proyectos de memoria democrática buscan hoy recuperar estos testimonios, historias familiares y nombres propios que la historia oficial o las fotografías de imágenes religiosas destruidas han ocultado durante décadas. La memoria actual en Úbeda se centra en honrar a todas las víctimas y en la necesidad de reconciliación a través de la verdad histórica.

Fuentes Bibliográficas

● Mesa Beltrán, J. A. (2006). La destrucción y la salvaguarda del patrimonio artístico de la provincia de Jaén durante la Guerra Civil. Universidad de Jaén. (Obra fundamental para entender los nombres de los "garantes").

● Almagro García, A. (2003). Úbeda en el siglo XX. Ibiut. (Contexto socio-político de la ciudad y el estallido iconoclasta).

● Campos Ruiz, M. (1938). Informe sobre el estado de los templos de Úbeda. (Documento primario citado en el texto).

● Tarifa Fernández, A. J. (2011). Breve historia de Úbeda. Ediciones En迷o.

● Colorado Castellary, A. (1991). El Museo del Prado y la Guerra Civil. Museo del Prado. (Contexto sobre la Junta de Incautación y el SDPAN).

● El Asalto a las Iglesias y Conventos de Úbeda durante la Guerra Civil, En su trabajo inédito de 2015, Del Investigador Ubetense Agustín Palacios Martínez detalla la destrucción y saqueo de iglesias y conventos en Úbeda durante la Guerra Civil, destacando la tensión entre la UGT y la CNT respecto a estas acciones. El estudio documenta la pérdida de patrimonio escultórico pasionista y la reutilización de templos, como San Nicolás y San Millán, para usos civiles y militares. Para más detalles sobre este contexto, consulte las investigaciones en aasafaubeda.com.

Legislación y Contexto Institucional 15

● Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. (Marco legal para el enfoque de "memoria completa").

● Decreto de 23 de julio de 1936. Creación de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico Nacional.

● Decreto de 22 de abril de 1938. Creación del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (SDPAN).


Fuentes Hemerográficas y Digitales

● Archivo Histórico Municipal de Úbeda. Actas y registros de la época republicana sobre la protección de San Nicolás y El Salvador.

● InvestigArt (2021). Protección y salvaguarda del patrimonio durante la Guerra Civil Española. (Referencia para la labor técnica de catalogación).

● Ethic (2022). Cajas españolas: Cómo la República puso a salvo el tesoro artístico. (Sobre el traslado y protección técnica de obras).

● Ibiut (Revista cultural de Úbeda). Diversos artículos de investigación sobre la dispersión de las tablas de Pedro Machuca y el relieve de San Pablo.

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