la
Iglesia de San Pablo de Úbeda, Curiosidades de su Portada Flamígera
en la Lista Roja de Hispania Nostra.
Juan
Ángel López Barrionuevo.
Una
vez vuelvo con mi colaboración desinteresada y literaria para la
Revista Humildad que edita anualmente la Real Cofradía del
Santísimo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Fe, y tras
la invitación hecha por la Hermana Mayor de la misma, doña Eva
María Godino Sierra, en esta ocasión continúo con mi artículo
titulado: la
Iglesia de San Pablo de Úbeda, Curiosidades de su Portada Flamígera
en la Lista Roja de Hispania Nostra.
Curiosidad
1.- La Iglesia de San Pablo en La Lista Roja de Hispania Nostra.
La
asociación española Hispania Nostra es la responsable de la
creación, en 2006, de la llamada Lista Roja del Patrimonio. A su
vez, existen otras dos clasificaciones que se suman a esta última
mencionada: Lista Verde y Lista Negra del Patrimonio con multitud de
monumentos pertenecientes al territorio español.
Lista
Roja: vienen incluidos todos los elementos del patrimonio cultural
español que presentan un riesgo de desaparición, destrucción o
alteración de sus valores. A través de la delimitación de estos
peligros, se pretende darlos a conocer y perseguir su consolidación
o restauración. Formada por un total de más 1158 bienes. Contando
en la actualidad, nuestra ciudad cuenta con 10 bienes incluídos.
Entidades
como la UNESCO o Hispania Nostra se encargan de la evaluación
continua del estado de conservación de los bienes culturales para
dotarlos de una clasificación que permita, no sólo su difusión,
sino también la propuesta inmediata de posibles soluciones con el
fin de proteger nuestro patrimonio y, con él, una parte fundamental
de lo que somos.
¿El
objetivo? Reducir la clasificación a un único color: el verde.
Las
cofradías de Semana Santa, con sus imágenes, patrimonio religioso
y, en algunos casos, sus edificios históricos, pueden ser incluidas
en la Lista Roja si se encuentran en riesgo. Hispania Nostra se
centra en la conservación de nuestro patrimonio, incluyendo la
sensibilización sobre la importancia de preservarlo.
La
Iglesia de San Pablo de Úbeda, en la Lista Roja de 'Hispania
Nostra'.
Desde
Marzo del año 2025; La portada gótica y fuente renacentista de la
Iglesia de San Pablo de Úbeda
Ha entrado a formar parte de la Lista Roja del Patrimonio, según
detalla la asociación Hispania Nostra, que revisa los equipamientos
históricos y culturales más relevantes del país. La iglesia está
declarada Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional desde mayo
de 1926.
"Todo
el conjunto de la fuente se muestra desgastado por los recalos de
agua, la descalcificación y por el consiguiente desmoronamiento de
la piedra", asevera la asociación. "En la portada gótica
se aprecia una rotura en el parteluz, otra en el pináculo izquierdo,
además de descalcificación y desmoronamiento de la piedra en varios
puntos", añade.
Se
trata de una iglesia medieval levantada intramuros, cuya construcción
data del siglo XIII. Tal y como describe 'Hispania Notra', tuvo "una
significativa importancia social y política" tanto por las
capillas destinadas para el enterramiento de los nobles como por ser
el punto de reunión del concejo en la capilla de los Encajes.
Curiosidad
2.- La Iglesia de San Pablo es Declarada Monumento Nacional, junto a
las ubetenses iglesias de Santa María de los Reales Alcázares y San
Nicolás de Bari.
Antiguo
Paso e Imagen del Santísimo Cristo de la Humildad. En 1926, semanas
antes de ser la iglesia de San Pablo Monumento Nacional. Fuente
Archivo Gabriel Delgado Juan.
Un
monumento nacional es el elemento, la construcción o el lugar que
representa un gran valor histórico, patrimonial o arquitectónico
para un país o una comunidad, y que es protegido por leyes de ese
país o comunidad. España tiene un amplio catálogo de monumentos
patrimoniales. Muchos de ellos tienen un “marchamo” que los
distingue de los demás, como puede ser Bien de Interés Cultural,
por poner un ejemplo o como Bien Patrimonio de la Humanidad, de los
que en territorio nacional hay una amplia variedad. Pero dentro de
esta categoría está el de Monumento Nacional una figura que sirve
para reconocer un determinado tipo de realización arquitectónica,
de ingeniería o escultural que por su interés goza de la pertinente
protección jurídica. Actualmente, el registro General de Bienes de
Interés Cultural de España incluye más de 13.000 monumentos, pero
¿cuál fue el primero que fue declarado en España como Monumento
Nacional? Pues hay que viajar hasta el año 1844, concretamente el 28
de agosto cuando se produjo este hito histórico, durante el reinado
de Isabel II. Y un honor que fue concedido a la Catedral de León,
debido a su perfecto trazado, su conjunto de vidrieras y por ser unos
de los grandes ejemplos del estilo gótico, no sólo en España sino
en toda Europa.
En
Úbeda, tanto el Hospital de Santiago declarado Monumento Nacional en
1917, como las iglesias de Santa María, San Pablo y San Nicolás
declarados en 1926, pertenecen a los monumentos histórico-artísticos
de España declarados antes del decreto de 3 de junio de 1931. Ese
decreto —aprobado por el Gobierno provisional de la República,
antes de celebrarse las elecciones constituyentes, y publicado en la
Gaceta de Madrid, n.° 155, de 4 de junio de 1931— fue, hasta dicho
momento, la principal actuación para proteger el patrimonio
histórico-artístico del país y declaró 789 «monumentos
histórico-artísticos pertenecientes al Tesoro Nacional de España»,
principalmente inmuebles valiosos —en su mayoría religiosos
(catedrales, iglesias y colegiatas, ermitas y capillas, conventos y
monasterios), militares (castillos y murallas) y civiles (palacios,
casas consistoriales y colegios)—, pero también yacimientos y
ruinas, algunas cuevas y varios elementos megalíticos. Hasta ese
momento, la declaración de monumentos nacionales había sido tomada
de forma aislada, sin una orientación clara sobre el tipo de
inmuebles, la época y la importancia artística de los mismos.
Muchos de ellos fueron proclamados para adoptar medidas de
salvaguarda en edificios cuyo deterioro era evidente. Por ejemplo, la
Real Orden de 13 de diciembre de 1912 declaró Monumento nacional las
«Antigüedades Emeritenses» —«comprendiendo en tal declaración
lo mismo los monumentos (el teatro, los puentes, etc.) ya de la
pertenencia del Estado, que los pertenecientes al municipio y los de
propiedad particular», que luego fueron 2 8 de Mayo de 1926
detalladas hasta un total de 19 elementos— y la Real Orden de 25 de
abril de 1924 declaró como «monumentos arquitectónico-artísticos»
29 cuevas y abrigos con pinturas o grabados rupestres «como medio de
preservarlas de su destrucción y atender a su conservación y
custodia». El
próximo 8 de mayo del año 2026, se cumplirán cien años de la
declaración de las Iglesias de Santa María de los Reales Alcázares,
de San Pablo y de San Nicolás, joyas del gótico y renacimiento
andaluz.
Curiosidad
3.- Arte gótico Isabelino de la portada Sur de la Iglesia de San
Pablo.
Las
exclusivas del gótico isabelino se basan fundamentalmente en la
parte escultórica o de decoración arquitectónica. Las estructuras
no se modifican, básicamente las normas constructivas hasta aquí
ejercidas. Es lo decorativo que adquiere una suprema valoración en
las edificaciones sujetas al canon isabelino.
Puede
decirse que el fondo organizado del estilo es completamente gótico
conforme a las peculiaridades que presenta en su perfeccionamiento.
Sin embargo, las fundaciones personales de los Reyes Católicos,
coinciden en unos caracteres arquitectónicos que si bien no revisten
en categoría de norma sistemática, aparecen en constantes y
diversas obras.
En
cuanto a los elementos decorativos que entran en su composición
proceden principalmente del arte mudéjar o morisco y del gótico
francés, germánico y flamenco, cuyas influencias en este arte
fueron constantes durante todo el período.
Otro
elemento ornamental que los artistas que promovieron este estilo
captaron ávidamente, fue el que les proporcionaba el contacto con
los países tropicales recientemente descubiertos, cuyas
manifestaciones artísticas del todo desconocidas de los europeos,
les ofrecían esa aportación exótica de estilizaciones vegetales y
de figuras salvajes, grata al sentido renovador y en cierta manera
sensacionalista de la época.
Más
tarde, el avance de las corrientes renacentistas con el retorno al
arte de la antigüedad clásica, alcanza también al Isabelino, y
entre sus elementos decorativos aparecen las formas “platerescas”
con que comienza el Renacimiento en España.
El
origen de la formación del Isabelino, se halla en el personal
influjo, inspiración u orientación que los Reyes Católicos ejercen
en las abundantes construcciones que se realizan durante su reinado,
reflejando la unidad política recién lograda y el triunfo alcanzado
sobre los infieles.
Lo
mudéjar trasciende en la característica de repetición rítmica de
un mismo tema. El arte cristiano y el musulmán se fusionan en este
estilo por completo y por última vez en la historia del arte.
El
blasón, se convierte en uno de los temas decorativos usados con
mayor profusión. Las fachadas, los lienzos de la pared, se llenan de
una prolija ornamentación a veces de un efecto exaltado, dándoles
el aspecto de enormes retablos.
Es
multiforme por la confluencia de artistas de poderosa personalidad
que a él le aportan su peculiar manera de interpretarlo, variando,
no su caudal de formas, pero sí el espíritu con que se aplican.
Ello
se explica que, en contraste con la frondosidad ornamental de ésta
fase suntuosa del Isabelino, existe otra modalidad extremada y
austera en sencillez usada con más preferencia en edificios de
carácter civil en la meseta leonesa- castellana. Reaparece en ellas
el arco de medio punto del gótico arcaico y en su ornamentación se
observa una sobria aplicación de los temas típicos isabelinos.
Debe
apreciarse que el estilo Isabelino se aglutina en la creación de
portadas para las fachadas de palacios, iglesias y capillas
funerarias, donde se configuran los nuevos elementos que van a
caracterizarlo, motivos procedentes de los gustos personales de la
Reina que son constantes en esta modalidad. La portada, tiene por un
lado un poder comunicativo y significativo, en el sentido de que
muestra a través de sus emblemas, heráldico, epigráfico y
simbólico, la referencia a los monarcas y representa de esta manera
su poderío. La portada significa el poder de la monarquía como de
la aristocracia.
El
grado de importancia, de la portada en el Gótico Isabelino, es que
es allí donde va a desenvolverse una singularidad estilística, más
significativa que productiva, donde además de ello se configura una
tradición artística propia.
Son
las viejas ciudades de los reinos de Castilla y León cuna del
Isabelino. En ellas la obra de los reyes, de los magnates y de los
cabildos es abundante. Los arquitectos inspiradores del estilo viven
en Toledo, Burgos, Ávila, Salamanca, centros principales de sus
trabajos. No será hasta pleno desarrollo del estilo que los
arquitectos del norte de la península aparecerán y con ellos las
primeras formas platerescas.
El
arte gótico importado por los reconquistas en tierras andaluzas se
halló frente al mahometano de profundo arraigo y latente vitalidad.
Las formas puristas no aparecen sino en obras ejecutadas bajo el
influyo de los Reyes o por el impulso de nobles y prelados.
El
influjo de la catedral de Sevilla va a cambiar el escaso panorama
gótico de los siglos XIII y XIV y va a servir de modelo para
iglesias como Santa María de Carmona y los templos de Jerez de la
Frontera, Utrera y Arcos de la Frontera.
El
tardío gótico isabelino se encuentra en las puertas de algunos
templos y palacios andaluces algunas de sus mejores obras como las de
Jerez, Marchena, Gazules, Puerto de Santa María, Ronda y en el
Palacio de Jabalquinto de Baeza.
No
es hasta el siglo XVI que vuelve a brillar la iglesia de San Pablo de
Úbeda en todo su esplendor. Y lo hace bajo el auspicio del obispo
constructor por excelencia Alonso
Suárez de la Fuente del Sauce, .
Más de un escudo suyo luce en la fachada del monumento.
A
pesar de andar ya triunfando el arte renacentista por estos lares, el
prelado siente más inclinación por el gótico, y es este estilo el
que destaca en todas las obras que patrocina. Esto explica el
monumental arco abocinado de la fachada principal de San Pablo,
construida en los primeros años del siglo XVI. Así como la escena
de la coronación de la Virgen por el Padre Eterno en su tímpano,
una iconografía muy popular en el gótico, que además conserva
restos de haber estado bellamente policromada.
Curiosidad
4.- Restauración de la Iglesia de San Pablo, en la década de 1950.
Fotografía
realizada a mediados de los años cuarenta y en ella vemos la reja de
estilo renacentista que desde el año 1873 se instaló en la portada
principal de San Pablo.
Esta
reja venía procedente del Altar Mayor del suprimido convento de las
Madres Dominicas de las Cadenas, que se asentaban donde hoy se
encuentra el Ayuntamiento actual.
Esta
reja fue retirada en 1959 tras la profunda restauración que sufrió
este templo por la Dirección General de Bellas Artes.
Actualmente
se encuentra en una parroquia de Andújar. Fuente Archivo Gabriel
Delgado Juan
Acerca
de la restauración, por datos facilitados por el historiador
ubetense Jose Manuel Almansa Moreno, en su
libro: Reconstrucción
y restauración monumental en la provincia de Jaén durante el
Franquismo.
( páginas 253-257), lo siguiente:
“…
Arrasado su patrimonio mueble durante la contienda bélica, en la
primera memoria redactada por el arquitecto (sin fecha) se nos indica
que se habían realizado una serie de obras urgentes en el templo
consistentes en la reconstrucción de la cubierta de la torre (pues
había sido destruida para establecer un puesto de ametralladoras
antiaéreas). De este modo se construiría una nueva armadura de la
cubierta, se repararía la veleta y se colocaría un nuevo remate de
piedra idéntico al existente anteriormente, con un nuevo tejado de
teja árabe corriente en los faldones y vidriada en color blanco y
verde en las limas. Tras esta actuación se lleva a cabo la
reparación del resto de las cubiertas, las cuales se encontraban
deformadas por la descomposición de las maderas.. Sin embargo, las
obras se habrían suspendido por la falta de recursos económicos,
razón por la cual el arquitecto solicitaría una ayuda económica
urgente de 10.000 pesetas, que serían concedidas en octubre de 1941
por el Ministerio de Educación a propuesta del Servicio de Defensa
del Patrimonio Artístico Nacional
El
siguiente proyecto de Prieto-Moreno es de 1955 y en él se nos
informa que parte de la cubierta del templo se había hundido dos
años antes, razón por la cual se había suspendido el culto. Por
ello se plantea reconstruir parte de la cubierta dañada para reabrir
el templo y evitar que se agraven los daños en el edificio, dejando
la reparación global de las cubiertas para más adelante (cuando los
medios económicos lo permitieran). En la reconstrucción de la
armadura se utilizarían las maderas antiguas, engatillados las
tirantes aprovechables con pletinas de hierro con el fin de buscar el
mayor ahorro posible. Tras el arreglo de la armadura se procedería a
la restauración de la bóveda de yeso. En 1958 ya se habían
reparado las cubiertas. Con el fin de fijar el monumento en
condiciones idóneas para ser visitado y rehabilitar el culto, en
este momento se plantea mejorar el pavimento del crucero puesto que
éste se encontraba muy deteriorado por la realización de las obras
(si bien ya se encontraba en mal estado con anterioridad). Para ello
se opta por el sistema de losas de piedra arenisca de la localidad,
ya empleado en la pavimentación del presbiterio y frecuente en otros
templos de la ciudad. Al año siguiente se continuaría con el solado
de la parte central del templo, procediendo a la definitiva
reapertura del templo en el mes de noviembre de 1959, tras ocho años
de obras (tal y como indica una cartela localizada al interior).
La
última actuación que lleva a cabo el arquitecto sería la
reapertura de la portada de los pies del templo, la conocida como
Puerta de los Carpinteros, cegada en 1806 para instalar en este lugar
el coro bajo. Con ella se pretendía recuperar uno de los elementos
más antiguos del templo, consiguiendo igualmente mejorar la eficacia
funcional del templo al facilitar el acceso a los tronos de las
cofradías de Semana Santa.
De
este modo se reconstruirán los elementos perdidos de la portada
(como serían los frisos laterales de las jambas, conformados por
columnas con arcos trilobulados en altorrelieve) que se reintegran
volumétricamente a modo de sólido capaz, diferenciándose las
partes originales de las nue vas. Tras esto se colocaría una portada
de madera decorada con clavos, bisagras y llamadores de hierro
forjado, similares a los existentes en la portada principal. De
forma paralela también se incluye en el presupuesto la colocación
de vidrieras en los tres ventanales de la fachada sur puesto que
tenían un maderaje tosco y semidestruido, lo cual restó brillantez
a la fachada principal. Además de estas ventanas existe una cuarta
que se encontraba tapiada y que se propone abrir, si bien finalmente
no se lleva a cabo. Sí se intervendría en el rosetón gótico del
crucero sobre el arco toral a base de carpintería metálica y vidrio
prensado tipo “catedral”
Según
palabras del historiador Ginés Torres Navarrete, nos relata lo
siguiente:…en
la sesión permanente del Ayuntamiento 25 de septiembre 1940, dan
cuenta de la solicitud de ayuda del párroco para reparar los
tejados. Acuerdan dirigirse a la Dirección General de Regiones
Devastadas pidiendo colaboración ante la falta de fondos
municipales…
…También
por falta de obras San Pablo hubo de cerrar sus puertas en 1951. Se
inicia una restauración en profundidad abriéndose de nuevo al culto
el 23 de noviembre de 1959, siendo párroco accidental Fray Manuel
María de San José, Carmelita de la Residencia de Úbeda… Durante
estas obras la parroquia se trasladó a la Iglesia de San Miguel de
los P.P. Carmelitas.
En
esta intervención, entre otros elementos, se perdió una hermosa
reja del siglo XVI que cerraba la puerta principal de la Iglesia,
como ya indiqué anteriormente y dos retablos de estilo neoclásico.
El
primero de estos retablos, se situaba, al lado izquierdo, del altar
mayor, era conocido como altar de San José, la escultura del santo
databa de 1703, por los laterales del mismo retablo se pasaba a la
antigua sacristía. En las obras efectuadas entre 1951-1959, tras
desaparecer este retablo, se adosa en este lugar una portada gótica,
procedente de las capillas del antiguo coro de la Basílica Menor de
Santa María de los Reales Alcázares.
Y
por último en el lado derecho de la capilla mayor se situaba el otro
retablo de estilo neoclásico, en la capilla de las Dolores. Esta
capilla fue fundada en 1444 por el comendador Alonso de Mercado en
1821 fue transformada en el antiguo Archivo Parroquial y hoy es la
actual sacristía.
Para
finalizar, os traigo la siguiente fotografía, archivo gentileza de
Pedro Mariano Herrador, de la bendición en San Pablo, de la anterior
imagen del Cristo de la Humildad, obra de Juan Cristóbal. La misma
fue bendecida el 23 de abril de 1950. Meses después la iglesia es
cerrada al culto, por obras. En la misma instantánea, podemos
comprobar que a espaldas de la imagen del Ecce Homo, uno de los
retablos del siglo XVIII, de estilo neoclásico, desapareció
posteriormente como ya he indicado anteriormente.