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sábado, 30 de abril de 2022

POR LA RECUPERACIÓN DEL DOSEL DE LA CAPILLA MAYOR DE LA IGLESIA DE LA TRINIDAD ÚBEDA.

 

Interior de la Iglesia de la Trinidad, mes de Abril de 2022.

POR LA RECUPERACIÓN DEL  DOSEL  DE LA CAPILLA MAYOR DE LA IGLESIA DE LA TRINIDAD.

Juan Ángel López Barrionuevo

Según la enciclopedia católica, se denomina  dosel a una cubierta decorativa de tela, piedra, madera o metal, que se utiliza para coronar un altar, trono, púlpito, estatua, etc. En el lenguaje litúrgico, el término se emplea comúnmente para designar (a) la estructura que cubre un altar, antes provista con cortinas y apoyada en cuatro pilares; (b) la cubierta suspendida sobre el trono ocupado por los dignatarios de la Iglesia o príncipes; (c) la cobertura bajo la cual se lleva a veces el Santísimo Sacramento en las procesiones, etc. (N. de la T.: A éste ahora se le llama palio).

La verdad es que, las imágenes sin retablo o dosel, me parece como quien dice les falta algo… así la imagen del Crucificado de la Expiración,  pierde su monumentalidad  con el fondo de la piedra fría de la propia iglesia…foto de Tomi B.M. 

 

En la Edad Media se protegía los altares con una cubierta que entonces se llamaba ciborio (N. de la T.: Ahora se le llama ciborio al copón), pero que ahora se le conoce como baldaquino o dosel que sobrevive en la actualidad como una característica de ciertos estilos de arquitectura. Como un signo de distinción los obispos y prelados superiores tienen derecho a una cobertura sobre los tronos que ocupan en ciertas funciones eclesiásticas. Esto se llama un dosel. A veces se concede por privilegio especial a los prelados inferiores a los obispos, pero siempre con limitaciones en cuanto a los días en los que se pueden utilizar y el carácter de su ornamentación. Cuando los obispos asisten a funciones solemnes en las iglesias de regulares, éstos están obligados a colocar un dosel sobre la sede episcopal (Cong. de Ob. Y Reg., 1603). Los príncipes disfrutan de privilegios similares, pero sus asientos deben estar fuera del santuario, y regulados de acuerdo con la costumbre.

 

El color del dosel debe corresponder con el de las otras vestimentas. En las procesiones con el Santísimo Sacramento se utilizan dos tipos de dosel. Uno de pequeñas dimensiones y con la forma de un paraguas ---excepto que es plano y no cónico--- y se denomina ombrellino (pabellón). Está provisto de una vara larga con la cual se sostiene. El otro, llamado un baldaquino, es de estructura más elaborada y consiste, en su diseño principal, de un marco rectangular de rica tela, sostenido por cuatro, seis u ocho varas, con las que se lleva. En ambos casos, la cubierta consiste en un paño de oro, o en seda de color blanco. El pabellón se utiliza para llevar el Santísimo Sacramento a los enfermos y para el transporte desde el altar al baldaquino. Este último se utiliza para todas las procesiones públicas, cuando es llevado por los nobles del más alto rango, el más digno lleva las varas más importantes. Está prohibido llevar las reliquias de los [[Comunión de los Santos|santos bajo el baldaquino, pero este honor se le puede dar a los de la Sagrada Pasión (Sag. Cong. Rit. mayo 1826).

Desaparecido Retablo de la Iglesia de la Trinidad. Foto Archivo Diego Godoy

Desaperecido Dosel e interior de la Iglesia de la Trinidad. Año 1967. Archivo Ayuntamiento de Úbeda

En el año 1963, el escultor Ramón Cuadra Moreno, realiza un dosel de terciopelo rojo con remate de madera sobredorada, para albergar en su centro al Cristo de la Expiración y tabernáculo de madera sobredorada. En el año 1981, este dosel desaparece con motivo de las obras que se llevaron a cabo en la iglesia, excepto el tabernáculo que es llevado a la Capilla del Deán Ortega de la Iglesia de San Nicolás, foto José Manuel Almansa

EL ARTISTICO DESAPARECIDO DOSEL  DE LA CAPILLA MAYOR DE LA IGLESIA DE LA TRINIDAD.

Capilla Mayor de la Iglesia de la Trinidad.

El tesoro artístico de bienes de mueble que guardaban las iglesias de Úbeda al igual que la centenaria Semana Santa de la ciudad, de sabor peculiar e intensa personalidad entre lo castellano y andaluz, no escapó a este deicidio incontrolado de quema de imágenes, de saqueo y destrucción masiva de su tesoro artístico cofrade. Como otras ciudades de su entorno, de Andalucía y del resto del territorio nacional, pasado el periodo bélico, Úbeda -sus cofrades mecenas- hubo de recomponer el legado recibido siglos atrás que en este tiempo de aciago recuerdo fue indignamente arrasado. Aunque desgraciadamente, habiendo buenos escultores en Úbeda en tiempos de la Posguerra, renovando el tesoro artístico cofrade de la ciudad, la fábrica de la iglesia no fue atiborrada de retablos, que ocultasen las paredes frías de un templo barroco, como es el caso de la iglesia trinitaria ubetense.

El elemento de bien de mueble perdido más importante, fue el retablo del altar mayor trinitario. Miguel Ruiz Prieto, los describía de la siguiente manera: “…es amplio y elevado; su altar es grandioso, de excelente construcción, hecho en 1764, según se consigna en un medallón que hay encima del tabernáculo, sobre el que se abre un nicho que ocupa una imagen de la Inmaculada Concepción. Sobre este nicho, hay otro con una buena imagen del Santo Rey conquistador y fundador de este convento y la Santísima Trinidad. Su lado derecho está adornado con las efigies de San Juan de Mata y San Jacinto, y en el izquierdo se veneran las efigies de San Félix de Valois, rey de Francia. Todo el conjunto es de estilo barroco…”. En la actualidad, la desnudez del testero del altar mayor, discrepa el conjunto barroco de la fábrica. Desde 1963, la monumental imagen del Cristo de la Expiración, obra de Juan Luis Vasallo, adorna la escasez artística del altar mayor

La imagen del Señor de la Expiración, es obra del gaditano Juan Luis Vasallo Parodi, data del año 1942. Tras mantener varios trámites la Hermandad con la parroquia y el obispado, desde 1963 la imagen del Cristo, ocupa el testero del Altar Mayor.

 

Entre los años 1955 al 1961, debido al deterioro, al no haber capellanes en el templo trinitario, la Hermandad se ve obligada de trasladar su imagen titular a la capilla del Deán Ortega, de la iglesia de San Nicolás.

 

En el año 1963, el escultor Ramón Cuadra Moreno, realiza un dosel de terciopelo rojo con remate de madera sobredorada, para albergar en su centro al Cristo de la Expiración y tabernáculo de madera sobredorada. En el año 1981, este dosel desaparece con motivo de las obras que se llevaron a cabo en la iglesia, excepto el tabernáculo que es llevado a la Capilla del Deán Ortega de la Iglesia de San Nicolás.



 

 

Cabe destacar, que la poca ornamentación con que se dotó el templo trinitario después de la Guerra Civil, desapareció en la década de 1980 y principios del siglo XXI y hoy sus paredes están clamorosamente desnudas. Una lástima que un templo que con muy poco de patrimonio de mueble ornamental, sería más admirable aún.

Tras la reapertura al culto en 1984 de la iglesia de la Trinidad, no se volvió a poner entonces. La verdad es que, las imágenes sin retablo o dosel, me parece como quien dice les falta algo… así la imagen del Crucificado de la Expiración,  pierde su monumentalidad  con el fondo de la piedra fría de la propia iglesia…

Por último, felicitar a la Junta Directiva de la Cofradía de la Expiración, por  su iniciativa de volver a poner dosel como altar de cultos, para la celebración de su Fiesta Principal y Septenario celebrado el pasado mes de Abril de 2022.

Aunque tras los cultos, desconozco los motivos del porque no se ha quedado de forma permanente

Bibliografía:

Semana Santa en Úbeda. Juan Ramón Martínez Elvira.

Cæremoniale Episcoporum, (Roma, 1902), passim: Du CANGE, Glossarium Latinitatis, s. vv. Conopeum, Ciborium, Baldachinum (Venecia, 1738); PUGIN, Glossary of Ecclesiastical Ornaments, s.v. Canopy (Londres, 1868); BOURASSÉ Dictionnaire d'archéologie sacree, s.v. Baldaquin (París, 1851); KRAUS, Geschichte der christlichen Kunst (Friburgo im Br., 1896), I, 372 etc.

 

Fuente: Morrisroe, Patrick. "Canopy." The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. 26 Feb. 2012 <http://www.newadvent.org/cathen/03297c.htm>.

martes, 23 de enero de 2018

IGLESIA DE LA SANTISIMA TRINIDAD; UN BELLO EJEMPLAR BARROCO EN UN ESPACIO URBANO RENACENTISTA.



La sobria austeridad geométrica impuesta por Juan de Herrera en el monasterio de El Escorial se mantuvo en la arquitectura barroca española de la primera mitad del siglo XVII. Los ideales contrarreformitas y el espíritu de la casa de Austria facilitaron la pervivencia de este modelo arquitectónico, tal como se aprecia, por ejemplo, en las construcciones de Juan Gómez de Mora. El gusto por formas cada vez más ricas lleva, a partir de mediados de siglo, a eliminar los vestigios herrerianos, enriqueciendo la decoración con múltiples elementos naturalistas localizados en los vanos de las fachadas. La iglesia de Santa María la Real de Montserrat, de Sebastián Herrera Barnuevo, y la fachada de la catedral de Granada, de Alonso Cano, son buenas muestras de ello. Ya en el siglo XVIII la riqueza y fantasía decorativas alcanzan su apogeo con las construcciones de la familia Churriguera, especialmente en Madrid y Salamanca, así como también en la obra de arquitectos como el madrileño Pedro de Ribera y el gallego Fernando Casas Novoa, autor de la fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago de Compostela.

Iglesia De La Santísima Trinidad; Un Bello Ejemplar Barroco En Un Espacio Urbano Renacentista

Dicho edificio se alza majestuoso en uno de los extremos de la plaza de Andalucía Situada en la calle Corredera de San Fernando y Trinidad con una superficie de parcela: 2.475 m2. Su cronología data del s. XVIII en estilo barroco.

Todo el conjunto responde a reedificaciones de la primitiva fundación conventual del siglo XIII que sufre varios hundimientos a partir del siglo XV. La iglesia es uno de los escasos ejemplos de arquitectura barroca en Úbeda, cuya singularidad estriba en la utilización de un planteamiento formal y decorativo novedoso, incluso a nivel provincial, en unos momentos en que los modelos renacentistas continúan estando muy presentes en la arquitectura de la ciudad.

En el interior, de planta rectangular de tres naves, destaca la profusión de estucos y yeserías decorando la nave central y la cúpula del crucero. Al exterior, la ornamentación se concentra en ambas portadas, organizadas a base de grandes molduras y líneas quebradas de gran relieve.

A los pies del templo aparece una tribuna, en donde destaca la aparición de la estrella de David combinada con la cruz de los Trinitarios.

Junto a la iglesia se encuentra el convento que fue de los Padres Redentores Calzados y del cual se conservan dos claustros. El mayor, levantado a fines del siglo XVI, repite la estructura de patio palaciego renacentista de doble galería porticada. El segundo claustro conserva dos laterales, uno del siglo XVI y otro levantado a comienzos del XIX.

En 1967 se demuele un tercer claustro del convento, para la construcción de la Oficina de Correos y Telégrafos. En buen estado de conservación generalizado. De 1981 a 1984 se realizan reparaciones en las cubiertas y bóvedas. Desde el pasado mes de noviembre de 2005, la iglesia permanece cerrada al culto, por motivo de obras de mejora y restauración que se desarrollan en el interior.

Bello ejemplo de arquitectura barroca ubetense es la puerta que comunica la Iglesia trinitaria con el claustro mayor, ubicada en el lado del Evangelio, se halla bellamente decorada con motivos vegetales realizada en yeso, molduras irregulares y columnas salomónicas.

De los muchos conventos que se fundaron y edificaron en la ciudad tras la Reconquista hoy conservamos en perfectas condiciones cinco. El Real Monasterio de Santa Clara; el Convento de La Limpia Concepción; el de Madre de Dios de las Cadenas; Siervas de Maria y el Convento Trinitario; hoy colegio Público; cuya Iglesia es el mejor ejemplo de arte barroco, dentro de un conjunto urbano particularmente renacentista.