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lunes, 4 de mayo de 2026

Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda "2026: Un Nuevo Horizonte para la Fachada de Esteban Jamete".

 Juan Ángel López Barrionuevo. 



Esta fotografía muestra la fachada principal de la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda, Jaén.Biblioteca Tomás Navarro Tomás +1

Esta imagen de principios del siglo XX,  pertenece a una serie de fotografías realizadas por el historiador del arte y arqueólogo Manuel Gómez-Moreno. Su trabajo documental es fundamental para el estudio del patrimonio arquitectónico español, especialmente en la región de Andalucía.

En este presente texto detallo el estado de conservación, autoría y los próximos proyectos de restauración integral (2025-2026) de la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda, una joya del Renacimiento español diseñada por Diego de Siloé y Andrés de Vandelvira. Se destaca la intervención en la fachada plateresca de Esteban Jamete, el simbolismo de poder de Francisco de los Cobos y la consolidación estructural de la cúpula y cubiertas para frenar el deterioro. 


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"2026: Un Nuevo Horizonte para la Fachada de Esteban Jamete".


La fachada de la Sacra Capilla del Salvador de Úbeda, joya del Renacimiento español situada en la Plaza Vázquez de Molina, presenta retos de conservación propios de su antigüedad y material, habiéndose aprobado importantes proyectos para su restauración integral a partir de finales de 2025 y durante 2026. 


Detalle de las antiguas casas de la Plaza Padre Antonio y de la Sacra Capilla de El Salvador. Foto de Leopoldo Torres Balbás. https://xn--institutoestudiosmadrileos-4rc.es/.../t-8.../ Principio del siglo XX.




Aquí se detallan los aspectos solicitados:


1. Estado de Conservación (Actualizado a 2026)

  • Deterioro por agentes externos: La piedra caliza, habitual en Úbeda, sufre desgaste debido a la erosión, contaminación y cambios de temperatura, lo que ha provocado la pérdida de definición en detalles escultóricos de la fachada plateresca.

  • Necesidad de intervención: Se ha evidenciado la necesidad de actuaciones de emergencia para la estabilización estructural y estanqueidad en el conjunto.

  • Restauraciones inminentes: A finales de 2025, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Jaén dio luz verde al Proyecto de restauración del Conjunto Monumental de El Salvador. Este plan incluye específicamente la restauración de la fachada sur y otras mejoras estructurales.

2. Autoría y Ejecución

La fachada es el resultado de la colaboración entre varias figuras clave del siglo XVI:

  • Trazas Arquitectónicas: Diseñada inicialmente bajo la dirección de Diego de Siloé (quien concibió el conjunto), fue continuada y ejecutada por Andrés de Vandelvira a partir de 1540.

  • Escultura y Decoración: La detallada portada plateresca se atribuye al escultor francés Esteban Jamete (también conocido como Jamete de Orleans), quien plasmó el complejo programa iconográfico.

  • Diseño Iconográfico: Se cree que la compleja temática de la fachada fue dirigida por el deán don Fernando Ortega, amigo personal de Francisco de los Cobos

3. Simbolismo y Fachada

La fachada occidental, que da a la plaza, funciona como un mensaje de "propaganda" personal de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V, mezclando la fe religiosa con su poder terrenal: 

  • Temática Funeraria y de Poder: Al ser un panteón familiar, la fachada alude a la muerte, la fama, la gloria familiar y la redención a través de Cristo Salvador.

  • La Transfiguración: El tema central es la Transfiguración de Cristo, simbolizando la esperanza en la resurrección y la gloria divina.

  • Elementos Platerescos: Se observan escudos de armas de los Cobos y Molina, figuras humanas, motivos mitológicos y decoración de grutescos, típicos del plateresco español, que exaltan el triunfo y la eternidad del linaje

4. Futuras Restauraciones (2026 en adelante)

  • Proyecto de Restauración Integral: El proyecto aprobado abarca la consolidación de la nave, la restauración de la fachada sur, y la mejora de la accesibilidad.

  • Recuperación de elementos: Se contempla la recuperación de la basa original de la reja diseñada por Francisco de Villalpando.

  • Financiación: Estas obras se enmarcan en los planes de conservación de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, con el aval de la Junta de Andalucía.

 Restauración de la Cúpula Mayor y Pinturas

La cúpula de casetones de la rotonda es uno de los elementos centrales del actual plan de conservación.

  • Pinturas murales: Aunque se realizó una restauración importante en 2003 por la empresa Tekné, el nuevo proyecto contempla la consolidación del interior de la nave.

  • Elementos decorativos: La cúpula cuenta con ángeles rococó y decoración de rocalla. Los trabajos actuales se enfocan en la limpieza de estos elementos y la recuperación de su esplendor original.

  • Linterna: Se han proyectado intervenciones específicas en la linterna central para asegurar su estabilidad y correcta iluminación natural. 


🏠 Cubiertas y Tejados

El mantenimiento de los tejados es crítico para evitar humedades que dañen el interior renacentista.

  • Proyecto de 2025: Incluye la restauración de faldones, cubiertas y la torre.

  • Antecedentes: Sigue la línea de intervenciones históricas (1956, 1972) que buscaron detener el deterioro estructural.

  • Objetivo actual: Asegurar la estanqueidad total del edificio para proteger el retablo de Berruguete y las pinturas de la cúpula


Esta fotografía muestra el retablo mayor original de la Sacra Capilla del Salvador en Úbeda (Jaén)  Esta imagen específica se encuentra catalogada en el Archivo ABC, identificada aproximadamente hacia el año 1935.



Espacio para el "San Juanito" de Miguel Ángel 


Uno de los hitos más esperados es la adecuación de un espacio museográfico en el Hospital de los Honrados Viejos del Salvador. Este lugar albergará permanentemente la escultura del San Juanito, única obra de Miguel Ángel en España, tras su restauración y paso temporal por el Museo del Prado.


Fuentes Clásicas y de Referencia

  • Almansa Moreno, J. M. (2005). Guía completa de Úbeda y Baeza. Úbeda: El Olivo.

  • Chueca Goitia, F. (1954). Andrés de Vandelvira. Madrid: Instituto Diego Velázquez.

  • Ruiz Prieto, M. (1906). Historia de Úbeda. (Obra de referencia para el contexto histórico de la ciudad).

Arquitectura y Escultura (Vandelvira y Jamete)

  • Cámara Muñoz, A. (1990). Vandelvira. Madrid: Akal. (Fundamental para entender la ejecución técnica y las trazas).

  • Galera Andreu, P. A. (1992). Andrés de Vandelvira. Jaén: Diputación Provincial de Jaén.

  • Longhi, S. (2000). Esteban Jamete en el Salvador de Úbeda. Jaén: Instituto de Estudios Giennenses. (Clave para el análisis de la escultura plateresca).

Simbolismo e Iconografía

  • Galera Andreu, P. A. (1998). La Sacra Capilla del Salvador de Úbeda: programa iconográfico y sentido funerario. Jaén: Universidad de Jaén.

  • Morales, A. J. (1996). La arquitectura del Renacimiento en España. Madrid: Cátedra.

Conservación y Actualidad (Contexto 2025-2026)

  • Junta de Andalucía. (2025). Informes de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Jaén. (Referencia para las aprobaciones de restauración).

  • Fundación Casa Ducal de Medinaceli. (Página oficial). Datos actualizados sobre la titularidad y proyectos de mantenimiento del panteón.

  • Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Úbeda. Anexos sobre protección del Patrimonio Histórico.



lunes, 29 de abril de 2024

Datos Curiosos sobre Las Capillas Hornacinas de la Sacra Capilla de El Salvador

 

Datos Curiosos sobre Las Capillas Hornacinas de la Sacra Capilla de El Salvador

Interior de la Sacra Capilla de El Salvador años 1930


Juan Ángel López Barrionuevo.

La Sacra Capilla del Salvador del Mundo es un templo construido bajo patrocinio de Francisco de los Cobos como panteón anexo a su palacio de Úbeda. Formaba parte de un extenso programa artístico compuesto de Palacio, Universidad y Hospital que representaban la fortuna y gloria que alcanzó el secretario.

El Salvador fue la empresa más ambiciosa de toda la arquitectura religiosa privada del Renacimiento español. Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931 y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003.

El interior fue diseñado en su mayor parte por Diego de Siloé como templo funerario, con una gran rotonda y una nave añadida, quedando la rotonda para los nobles, y la nave para el pueblo.

 

Siloé conjuga en la planta una grandiosa y simbólica rotonda de forma circular, inspirada en el Santo Sepulcro de Jerusalén, y un rectángulo que forma una nave longitudinal que recuerda a las basílicas romanas.

La parte basilical está dividida en tres tramos cubiertos por bóvedas vaídas y decoradas con falsos nervios. Cada tramo está delimitado por columnas corintias de orden gigante sobre pedestales que albergan capillas-hornacinas entre sus contrafuertes. En las capillas había esculturas, reliquias, orfebrería y pinturas mayoritariamente procedentes de Italia donadas por su fundador que, o bien fueron destruidas en la Guerra Civil o trasladadas a otros lugares.

Muy poco se ha hablado de estas capillas-hornacinas, tan solo tenemos datos gracias a las aportaciones, de los historiadores Campos Ruiz, Miguel Ruiz Prieto, Juan Pasquau, Juan Ramón Martínez Elvira y José Manuel Almansa.

 


Detalle Grupo Escultórico de la Oración en el Huerto


– Comenzamos con la primera, que se sitúa en la nave del Evangelio, es la antigua Capilla de Nuestro Señor de la Oración en el Huerto o Capilla de Nuestra Señora de las Angustias: Por Juan Ramón Martínez Elvira, sabemos lo siguiente: …Cerrado el Hospital de Santiago, pasó la cofradía de Jesús en el Huerto, a la Capilla del Salvador, tras solicitar el debido permiso al Duque de Medinaceli y Alcalá, don Rafael de Medina Villalonga, patrono de la fundación. La autorización fue concedida mediante carta fechada en la Casa de Pilatos de Sevilla el 2 de mayo de 1979. Era por entonces su capellán don Cristóbal Cantero, quien, junto al escultor don Juan Luis Vassallo, también consultado, opinó favorablemente acerca de la instalación de las imágenes con sus tronos en dicho lugar, desde donde hicieron su primera salida en 1980. En la autorización citada se destinaban a las imágenes las dos capillas más próximas puerta principal, pero al tener este escalón (por situarse su suelo en un nivel superior), tanto el grupo del Señor como la Virgen acabaron instalados en los nichos-capilla inmediatos a la reja: el del Señor, a la izquierda; el de Nuestra Señora, a la derecha. Sin embargo, bien pronto la ubicación de la cofradía en el Salvador comienza a ser precaria, pues ya en 1982 se hablaba que por reparaciones en el Salvador había que llevarse los tronos de allí, lo que, finalmente, no se efectuó. La desaparición de don Cristóbal, que se había mostrado siempre favorable a la cofradía y la indiferencia del nuevo capellán minaron el ánimo del Duque de Segorbe, don Ignacio Medina Fernández de Córdoba, sucesor de don Rafael, su padre, en el patronato de la Sacra Capilla. Existía además la condición, reflejada en la carta referida, de que los tronos e imágenes se guardarían en el Salvador mientras durasen las obras en el Hospital de Santiago. Por todo ello, el nuevo patrono empieza a exhortar desde 1990 a que los tronos e imágenes la abandonen, lo que se hizo, definitivamente, en la primera quincena de junio de 1994, en que se desmontan las tallas y el trono de la Virgen tronos se llevan a la Casa de la Cofradía. El del Cristo se trasladó a Priego para su restauración. No obstante, en 1995 volvió a salir del Salvador -por última vez-, pese a tener ya sede en San Pablo…

Gracias a Almansa Moreno, acerca de esta capilla, aquí estaba la Piedad de Sebastiano del Piombo (actualmente en depósito en el Museo del Prado, Madrid), «cuya imagen pintada en una gran piedra de mármol negro, regalo del gran patrono D. Baltasar de los Cobos, es de sobresaliente mérito y se halla colocada en el testero, encima de una pequeña puerta que da paso a la Sacristía y parte de la iglesia, separada por la verja»[1]. Sabemos que esta pintura fue una donación que Ferrant Gonzaga realiza a Cobos hacia 1539 y que ya aparece en el inventario de 1563 como «otro grande de nuestra señora con su hijo en braços».

Sin embargo, cuando Ruiz Prieto visita la Capilla nos dice que «el moderno altar, que hoy tiene la advocación de San Juan Nepomuceno y también de los Reyes, lo adorna un cuadro del Santo muy moderno y de escaso mérito». Todo parece indicar que la pintura de la que hace mención es la realizada por José Lucas García Espantaleón en 1797, al que se le habían encargado dos pinturas «que se han de colocar en los dos Retablos que se están haziendo para la misma Sacra Cª. […] de dos varas menos tercia de ancho, zinco pies de Rey, y de alto tres varas […] el primero de Sn. Juan Nepomuzeno incado de Rodillas con el Ropage de Canónigo de Praga en Bohemia, estola encarnada, y cruz pendiente del cuello, pequeña, con su Cruzifijo en la mano, elevada mirando un Rompimt. de Gloria, con dos Angeles, vestidos, el uno con el laurel del martirio, y otro con la Palma, diferente adorno de Serafines; un lexos donde se demuestre el Río Moldava, tendido el Sto. sobre las aguas que corren por bajo de los Arcos de un Puente, con las Zinco Estrellas que rodeaban su Cabeza, y descubrieron su santo cuerpo, que arrojaron della los ministros de el Rey Wenceslao, asomados estos en ademan de admirar al qe. contemplavan ahogado y sumergido en sus corrientes». También nos informa el contrato que los retablos los estaría ejecutando por aquellos meses el tallista jiennense Gregorio Manuel López.

Finalmente, mencionar que sobre la hornacina aún se pueden ver una moldura floral, que serviría para enmarcar «un tríptico (cuadro a la romana, como se dice en los inventarios antiguos), donde está pintada la Virgen de las Angustias, en la tabla central, y en las laterales dos figuras que parecen un rey y San José» del que habla Ruiz Prieto. Sobre esta pintura, posiblemente se trate del tríptico que en el inventario de 1568 figuraba como «otro pequeño de la quinta angustia con sus puertas»[2], y que Diego Angulo lo identificaba como obra de Pieter Coecke y que, hacia 1930, se encontraba en paradero desconocido.[3]






A continuación, nos situamos ante la Capilla de las Ánimas, se localiza en el lado de la Epístola, a los pies del templo y cerrada con una verja de madera con restos de molduras vegetales (posiblemente del siglo XVII), por Juan Pasquau[4], sabemos que en este lugar se produjo, el proceso de beatificación y canonización que comenzó en 1627 y concluyó en 1730, de San Juan de la Cruz. Fue beatificado en 1657 por el papa Clemente x y canonizado en 1726 por Benedicto XIII.

Antaño esta capilla era conocida como del Santo Cristo de la Caña, «por la efigie que lo representa, que es de talla, labrado en Caña de Indias, bastante bien hecho». Todo parece indicar que se trataría de un crucificado, pues aún quedan los restos de los anclajes de la imagen (en la parte central de la capilla-hornacina central), así como restos de pinturas en el muro en donde, a pesar de su mal estado de conservación y estar muy oscuras, se reconocen las figuras de la Virgen María acompañada por María Magdalena a la izquierda y San Juan a la derecha[5]. En el intradós del arco aún se conserva una abigarrada ornamentación vegetal, igualmente en mal estado de conservación.

Como comentaba Ruiz Prieto, «en otros tiempos estaba esta capilla lujosamente adornada, con otro altar y cuadros notables, que hoy no existen, entre ellos un San Francisco del Ticiano, de incalculable mérito que no hemos podido averiguar dónde fue a parar». Entre esas obras, se podrían localizar un cuadro de la «Natividad de Cristo» atribuido a Pedro de Orrente (regalado por el capellán Cuevas) y un cuadro de «Santa Rosalía» que ya en tiempos de Ruiz Prieto se exhibirían en la sacristía.






Primera al lado del Evangelio, tenemos la Capilla de San Gregorio: de ella decía Ruiz Prieto que no existía nada que llamara la atención.

Todo hace pensar que aquí se ubicaría el segundo retablo y la pintura realizados por Gregorio Manuel López y José Lucas García Espantaleón. En él se representaría a San Felipe Neri «incado de Rodillas sobre la Grada de un Altar vestido de sacerdote, con Casulla encarnada, e imitando al oro, en ademan de admirar la Ymagen de Dolores qe. se le apareze al tiempo de ir a decir Misa, que cubra el mismo Altar, y al lado dos Ángeles, el uno con el Bonete, y el otro con un Ramo de Azuzenas símbolo de su Castidad, y pureza, y lasª. Rodeada de Angeles, y Serafines».

Al igual que en la anterior capilla, aún existe la moldura floral que enmarcaría un tríptico «que representaba el descendimiento de la Cruz, por lo que este altar y capilla se llamaba de la Santa Cruz; se llevó el tríptico a la Sacristía y se puso otro que representaba a Nuestra Señora de los Ángeles, con otras dos imágenes en los lados», y que Angulo Iñiguez identifica como obra del Maestro de las figuras de medio cuerpo.

Como ya se mencionó anteriormente, en esta capilla recibió culto desde 1979 hasta 1994, la imagen titular de la Virgen de la Esperanza, de la Cofradía de La Oración en el Huerto.




Por último, en el lado del evangelio, a los pies del templo, tenemos la Capilla de la Virgen de Belén: igualmente en mal estado de conservación, está delimitada por una verja de madera de idénticas características a la capilla del Cristo de la Caña (que se encuentra frontalmente a ésta). En la actualidad existen restos de cortinajes que enmarcarían un retablo, en donde se localizaría el lienzo de la Virgen de Belén, «y un Ecce-homo de bastante mérito, que la tradición supone fue regalado por D. Juan de Austria al Marqués de Camarasa, D. Baltasar de los Cobos y Luna, y que en el año 1696 se trajo a esta iglesia».





Biografía Consultada:

Semana Santa en Úbeda. Juan Ramón Martínez Elvira. Unión de Cofradías de Semana Santa de Úbeda. Graficas Minerva. Año 2010.

Biografía de Úbeda. Juan Pasquau. Asociación Pablo de Olavide. 1982

Ruiz Prieto, Historia de Úbeda; Historia Eclesiástica. Edición digital. Asociación Alfredo Cazaban.

ANGULO ÍÑIGUEZ, Diego. «Los trípticos de El Salvador». Don Lope de Sosa, nº 206, Febrero, 1930.

CAMPOS RUIZ, Miguel. «Úbeda. La Sacra Capilla del Salvador». Don Lope de Sosa, nº 35, Noviembre 1915.

El mecenazgo del marquesado de Camarasa en el siglo XVIII. La ornamentación de la Sacra Capilla del Salvador, Úbeda José Manuel Almansa Moreno Universidad de Jaén.

Gabriel Delgado Juan.

Juan Ángel López Barrionuevo.



[1]             RUIZ PRIETO, M. Op. Cit., pp. 195-196. Actualmente el altar está presidido por una reproducción hecha en porcelana de la Piedad.

[2] A.H.M.Ú., F.P.N., Antón de Cazorla. Leg. 995, flos. 170-189. Úbeda, 4-XII-1568 [En] RUIZ RAMOS, Francisco Javier. La Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda. Estudio histórico-artístico, iconográfico e iconológico. Úbeda: Asociación Cultural Ubetense «Alfredo Cazaban Laguna», 2011, p. 16

[3] ANGULO ÍÑIGUEZ, Diego. «Los trípticos de El Salvador». Don Lope de Sosa, nº 206, Febrero, 1930. Los trípticos a los que se refiere el historiador eran «La Adoración de los Reyes» de Joos van Clef o Cleves o de su taller, «El Santo Entierro» del Maestro de las figuras de medio cuerpo, «La Virgen de la Manzana» atribuido al Maestro de la Santa Sangre, así como «La Adoración de los Reyes» y «El Calvario» de Pieter Coecke. De este pintor existe constancia de una tabla con el mismo tema, que actualmente se conserva en la Casa de Pilatos de Sevilla.

[4] En una de estas capillas se reunió el tribunal eclesiástico que incoó el expediente de canonización de San Juan de la Cruz; en la misma en que se veneraba el Cristo de la Caña, de procedencia sudamericana(siglo XVI), ...

 

[5] En el centro de la capilla se conserva un pequeño nicho avenerado, posiblemente construido en el siglo XVI, y posteriormente ocultado por la ornamentación barroca.

lunes, 3 de julio de 2023

La clara influencia heredada de la sacristía de la Catedral de Sigüenza en la Sacristía de El Salvador de Úbeda

 Juan Ángel López Barrionuevo

Úbeda nunca se paró. La ciudad evidentemente ha cambiado a lo largo de los últimos cinco siglos, pero ello no significa que el desarrollo de la ciudad haya dañado sustancialmente su patrimonio artístico. La declaración de la UNESCO como ciudad Patrimonio de la Humanidad viene a corroborar este hecho, y anima a mantener, pero también a recuperar.
Uno de los edificios más decorosos de la ciudad, es la monumental capilla funeraria de El Salvador del Mundo, que cierra por el Este una de las plazas que, con mayor razón se puede llamar monumentales: la de Vázquez de Molina.

Obra capital del renacimiento español en su fase de transición desde el plateresco, este templo, es fundación del mecenas Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos I y Adelantado de Cazorla, es diseñada por Diego de Siloé, con la apasionada y decisiva intervención del francés Esteban Jamete, constituye una tesis doctoral de Andrés de Vandelvira. En frase de Chueca Goittia añade: “… El Salvador no es Vandelvira, pero en el Salvador está Vandelvira y de allí ha de salir…”.

(La Sacristía De El Salvador).

Según la enciclopedia Católica, la Sacristía (del latín sacrastia) Es una parte del templo, o anexo a él, donde se guardan los ornamentos, los adornos litúrgicos, los vasos sagrados y otros artículos de valor, y donde se reúne el clero para revestirse antes de las diferentes ceremonias eclesiásticas. Corresponde al secretarium o diaconicum de antaño. Actualmente es práctica casi universal tener la sacristía directamente detrás del altar principal o a ambos lados del mismo. La sacristía debe estar provista de muebles y cajones, debidamente etiquetados, para los ornamentos correspondientes a los diferentes tiempos litúrgicos, en sus colores apropiados; un crucifijo o alguna imagen conveniente ante la que el clero debe hacer una reverencia antes de entrar al santuario o al regresar de él.

De la monumentalidad de la Capilla de El Salvador, recalcaremos de un modo especial la sacristía; obra de Andrés de Vandelvira, con medallones, cariátides y otras decoraciones. Es una sacristía donde Vandelvira se lució especialmente. Debió imaginar cómo el resto de los mortales miraríamos aturdidos las bóvedas que cubren esta dependencia.

Dicha sacristía está considerada como una de las principales obras del renacimiento español, con una riquísima decoración escultórica, simbolizando vicios y virtudes, obra del francés Esteban Jamete.

Con arcos que dejan huecos para alojar las cajoneras, está decorada con toda clase de figuras, bustos y alegorías corpóreas. El entablamento está sostenido por cariátides que, a su vez, descansan en cabezas humanas.

Además, este espacio reservado a la clase clerical, con una programática decoración escultórica a la manera miguelangelesca, obra del escultor Esteban Jamete, presenta un complejo e intelectual programa de contenido clásico, filosófico y moral. Motivos heráldicos, cariátides, atlantes, ocho ángeles apocalípticos coronando las claves de los arcos, ocho medallones con alegorías humanizadas y doce sibilas entre proféticas y apocalípticas, representan una visión pagana, cristiana y glorificadora por la que el Salvador del mundo era el Salvador de la familia de los Cobos.

Hay curiosas opiniones, de esta admirable obra de arte, a lo largo de los años, así, los viajeros Pi y Margall, se expresaron hace más de dos centurias sobre esta fachada:”… arte que únicamente habla a los sentidos…” “…es la iglesia más pagana y sensual del Renacimiento andaluz”, y el catedrático y profesor Joaquín Montes Bardo”…cabe señalar la complejidad de este monumento funerario, el cuál se mezclan, el pensamiento de Erasmo o el discurrir de la liturgia católica…”

Sacristía de El Salvador de Úbeda




Sacristía de la Catedral de Siguenza

En realidad, no es un producto artístico legítimo, ya que la Sacristía del Salvador tiene la clara influencia heredada de la sacristía de la Catedral de Sigüenza de Alonso de Covarrubias, conocida como la Sacristía de las Cabezas.

La Sacristía de las Cabezas es una de las obras de arte renacentistas españolas más importantes gracias a la curiosa decoración de sus bóvedas

La Sacristía de las Cabezas es una de las obras de arte renacentistas españolas más importantes gracias a la curiosa decoración de sus bóvedas. Una joya enclavada en la Catedral de Sigüenza que, en ocasiones, pasa desapercibida. Construida en el siglo XVI en pleno corazón del centro histórico, es una de las visitas imprescindibles en la provincia de Guadalajara. Está declarada Bien de Interés Cultural desde el 3 de junio de 1931.

Junto a la Sacristía del Salvador de Úbeda, es un ejemplar único en España, puesto que aún conserva figuras propias de la mejor época del movimiento. Este famoso monumento se construyó entre 1531 y 1561, diseñado por el célebre Alonso de Covarrubias. En su ejecución intervinieron diversos maestros, como Francisco de Baeza, cuya intervención como aparejador está documentada, Nicolás de Durango en 1535, y el segundo maestro Martín de Vandoma, entre otros.

Vamos ahora, finalmente, con la par­te ornamental que ha dado el nombre a este recinto y conquistado para él la fama universal: esas 304 cabezas de su bóveda, que, a manera de artesonado, pétreo, lanzan constante su ru­mor, su vago decir, su lento y blanco llorar de siglos sobre los admirados rostros de quienes hasta ellos llegan. Sin entrar en la literaturización que, por otra parte, merece esta obra, di­remos que cada uno de los sectores de la bóveda posee 19 hileras, con 4 cabezas cada una. Las 9 de una vertiente se orientan en el sentido ver­tical que permite su lógica visión, lo mismo que las otras 9 de la vertiente contraria. Tan sólo en las cuatro caras de las hileras centrales, de la clave, se permite el artista una orientación distinta, pero meditada y equilibrada, como corresponde el estilo arquitec­tónico, riguroso y sistemático, en que se construye el conjunto. Damos aquí esta distribución como aportación al estudio completo de esta bóveda.

Se orientan las caras de estos me­dallones claves con arreglo a un eje que va desde la ventana al rosetón (E.‑O.); y, adoptando por parte exter­na de la sala la correspondiente a Le­vante, tenernos que en el primer sec­tor de la bóveda las tres caras exter­nas miran hacia dentro las dos in­ternas lo hacen hacia fuera. En el segundo sector, las dos caras externas miran hacia dentro, y las dos internas lo hacen hacia fuera. En, el tercer sec­tor, la primera y tercera miran hacia el interior, y la segunda, y cuarta es orientan hacia la ventana. En el cuar­to sector, el más interno, la cara externa mira hacia dentro, y las tres siguientes lo hacen hacía fuera. De esta manera, sin que en ningún sector es vea el mismo orden, guardan todos ellos un equilibrio perfecto. 

Pasando ahora al estudio iconográ­fico de estos 304 medallones, hemos de decir que en ellos aparecen los más diversos tipos que la imaginación puede concebir. Contemplar tal cantidad de gestos, de actitudes, de penas y alegrías conjuntadas, de pobrezas y dignidades confundidas, originan una tormenta anímica de la que uno se recupera ya difícilmente. Creemos que, en parte solamente, es esto techo una galería de retratos. Aparecen, si, diversos bustos de obispos, canónigos, religiosos, bachilleres, dignidades civiles, etc., ataviados a la usanza, de mitad del siglo XVI, que podrían muy bien ser personajes contemporáneos del artista que trazara y tallara sus rostros. En una gran mayoría de ellos, sin embargó, no se ha pretendido más que el efecto estético del poder y la fuerza que emanan de la plumilla y la plumilla del escultor.

 

Fuente: Wikipedia.

Fotos de Julio Pazos